CLOACAS QUE SOFOCAN

Publicado el 9 noviembre,2015 Por: admin

Por Alfredo Alvarado

Los ríos que atraviesan la ciudad de San Pedro Sula  han dejado de ser  corrientes naturales de agua. Son en realidad, enormes cloacas abiertas.

La anterior es una afirmación en boca de ambientalistas alarmados por la descomunal contaminación de los ríos en esa ciudad hondureña.

“Los cuerpos de agua que cruzan la ciudad se mantienen altamente contaminados, los ríos Bermejo, Blanco y Chamelecón son enormes cloacas abiertas, ya no pueden considerarse afluentes naturales. La generación de aguas residuales de la red de alcantarillado sanitario que no se tratan y descargan crudas a las fuentes naturales, el pobre manejo de residuos sólidos urbanos y el uso inadecuado de desechos peligrosos: aceites y químicos, acabarán con la existencia de esos recursos y en ese punto ya no se podrá hacer nada al respecto”, advierte Diana Betancourt, ingeniera en saneamiento ambiental, egresada de la Universidad Estatal de Gante, Bélgica.

El problema de saneamiento de las aguas en la llamada capital industrial de Honduras se empezó a agudizar desde el año 2000, cuando la municipalidad local concesionó por 30 años el suministro del servicio de agua potable y el control de las aguas negras, al consorcio italiano Aguas de San Pedro-ASP-.

Han pasado 15 años y 4 administraciones municipales y hasta la fecha, ASP sigue en deuda con la población. “Hay un tema de suma importancia pendiente entre ASP y San Pedro Sula; es la construcción de 22 plantas de tratamiento de aguas residuales” dice Francisco Zepeda, ingeniero y secretario general de la División Municipal Ambiental -DIMA- dependencia del gobierno local encargada de otorgar licencias ambientales y de vigilar el buen uso de los recursos naturales del municipio, entre otras responsabilidades.

Son aproximadamente 140 mil metros cúbicos de agua descargados en esos cuerpos receptores sin ningún tipo de tratamiento, agrega el funcionario de DIMA y a estas alturas deberíamos tener un 85% de esas aguas tratadas, dice.

Desde el 2007 cuando las gestiones municipales empezaron a presionar a Aguas de San Pedro, la concesionaria  exigía los terrenos para esas plantas de tratamiento, de acuerdo a las cláusulas de la concesión. Los terrenos fueron entregados en la administración edilicia 2010-2014, pero ahora ASP argumenta en su defensa que el coste de la construcción de esas plantas les resulta demasiado oneroso.

Consultado al respecto, el regidor municipal José Antonio Rivera dice que el aproximado de la inversión para la construcción de las plantas de tratamiento es de US $ 200 millones.

ASP ha dicho que el atraso de diez años en la entrega de los terrenos provocará que esa empresa traslade los costos a los consumidores finales, al pueblo, posición que ha desatado una controversia sobre el tema entre autoridades locales y la empresa concesionaria sin que hasta la fecha lleguen a un punto de entendimiento.

Mientras tanto, aguas negras, industriales, comerciales y domésticas se unen y caen en los ríos de esa segunda ciudad hondureña en importancia.

“Hay desinterés y hasta oportunismo político en cuanto al tema, dice Francisco García, ingeniero químico y catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras-UNAH-. Ha hecho falta decisión y seriedad para resolverlo, confirma.

San Pedro Sula enfrentará consecuencias graves en muy poco tiempo si no se empieza a tomar medidas para revertir el daño causado al ambiente, “las secuelas ya son suficientemente graves por no contar con plantas depuradoras, pero nadie quiere verlas” dice la ambientalista Betancourt; riesgos altos a la salud de los pobladores que habitan el área de influencia de esos ríos, pérdida importante de la flora y fauna, como esos ríos descargan en el mar Caribe, también se afectan las playas. Lo más peligroso es que existe un riesgo latente de contaminar los acuíferos y el peligro se generaliza para toda la población, aunque la capa natural de arcilla que protege el manto freático en nuestro caso, bloquea el paso de agentes contaminantes, sin embargo, la contaminación puede suceder a través de pozos o mediante los cauces de los mismos ríos, manifiesta.

“Lo que pasa en San Pedro Sula es un claro incumplimiento e irrespeto a la Ley General del Ambiente, es una gran vergüenza lo que nos ocurre”, puntualiza.


¿Quieres mostrar tu inconformidad? Presenta un reclamo al consorcio Aguas de San Pedro.

Sólo tienes que seguir el link de Yo Ciudadano.

Publicado el 9 noviembre,2015 Por: admin

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